viernes, 20 de mayo de 2011

PUERTA DEL SOL

Escribía el poeta canario Pedro García Cabrera: "Un día habrá una isla / que no sea silencio amordazado". Esa isla (o ese archipiélago soñado), se me ocurre, es ahora mismo la Puerta del Sol, en Madrid. Y tantos otros lugares del resto de España. Islas como espacios abiertos, como focos y foros de convivencia, mestizaje, libertad, intercambio. Como el sol de una isla cuando incide en las presencias, las revela y las muestra en plenitud, así las voces de quienes, por fin, se han retirado la mordaza de la boca revelan lo que llevaba acallado, silenciado, dormido hacía demasiado tiempo. Ese día, parece, ya ha llegado. La isla es cada uno. El silencio se transforma en palabras. Las palabras reclaman un cambio de la vida. El poema escrito en otro tiempo, contra otras mordazas, sigue hablando de hoy. La vida, que siempre está en otra parte, busca decirse en bocas nuevas, en un tiempo de islas no amordazadas, en un tiempo nuevo de vida casi acabada de nacer.

4 comentarios:

  1. Hermoso, emocionante texto... gracias por poner palabras a una ilusión, a miles de ilusiones. ¡Qué emocionante es lo que está pasando! En estos momentos, más que nunca, añoranza de la palabra, y más que de islas, añoranza de ese hermoso archipiélago que se ha instalado en nuestras plazas.
    Un saludo desde el corazón de Europa.

    M.

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  2. Gracias a ustedes, amigos, amigas. ¡Es, de verdad, muy emocionante lo que ocurre! ¡Abrazos!

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  3. Me alegro de que nos hayamos hecho un poco más jóvenes, más lúcidos y, quizá, un poco más franceses con este movimiento ya conocido como el de "los indignados". Algo está cambiando para bien entre los jóvenes y la sociedad española cuando ya no acampamos para evitar que nos impidan hacer botellón en el sitio donde solíamos hacerlo (mientras los universitarios franceses se encerraban en la Sorbona como protesta por la subida de las tasas), sino para este tipo de cosas:la comparación era más odiosa que nunca. Hemos ido por fin al grano o al centro fuerte de tantas desidias y abusos de poder. Celebremos que ha prendido la mecha de Stéphane Hessel: Indignez vous! Sí, indignémonos hasta no poder más. Vivamos cómo queremos vivir y no cómo nos dejan vivir. Muy hermoso lo de Madrid y muy lamentable la violencia en Cataluña de hace unos días. ¡Libertad de expresión, libertad de conciencia! Queremos una democracia de calidad.Un abrazo.

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