lunes, 26 de junio de 2017

BREVE DICCIONARIO DE POESÍA CANARIA ACTUAL

A



Aprendizaje: lento proceso mediante el cual un poeta canario interioriza un idiolecto procedente de otro poeta canario y lo transforma para adaptarlo a una realidad que, una vez completado el proceso, afirmará ser suya y exclusivamente suya. El aprendizaje en la poesía canaria termina siempre en una especie de ventriloquia: sobre la voz que se escucha --la voz del aprendiz inconfeso-- planea siempre la sombra de la voz de otro poeta, una voz superior e instigadora que, de alguna manera, dicta inconscientemente las palabras o, cuando menos, la melodía que las une. 



B



Baño: proceso de purificación ejecutado durante el verano en alguna playa por el cual el cuerpo de un poeta canario –no necesariamente atlético– se desmaterializa y se funde con la verdad del instante como si escuchara la llamada de los númenes telúricos. Un baño se realiza siempre al mediodía. Y el mediodía es siempre la morada de los dioses.



Beneplácito: acción mediante la cual un poeta canario concede a otro poeta canario el permiso para utilizar determinados rasgos de estilo que a partir de entonces lo identificarán como “miembro” de una determinada corriente. El poeta beneficiado con un beneplácito sólo tiene que escribir una reseña al año sobre algún libro del poeta benefactor; en algunos casos, basta con mencionarlo en una nota al pie o con invitarlo a un congreso.

Bucle: espiral de sentido mediante la que un grupo de poetas canarios puede sostener durante décadas las mismas e inalterables majaderías. Los bucles tienen en esta microtradición algo de las cárceles de Piranesi: los personajes que las habitan son los reyes de las sombras y emanan una fosforescencia que sólo los conduce cada vez más hacia el interior de su tenebrosa y autocomplaciente telaraña.



C



Can: estatuilla con forma canina hecha de telurio a la que algunos poetas canarios adoran a modo de ídolo y frente a la que, antes de escribir un poema, rezan una breve plegaria. En algunas ocasiones esa plegaria ha pasado a convertirse en el propio poema. A estos poemas prepóstumos se los denomina preces telúricas o cánones caninos.   




Concreta (poesía): estilo poético nacido en Brasil e imitado por poetas canarios de los años noventa con desiguales resultados. En homenaje a las Galaxias de Haroldo de Campos --aunque sin que necesariamente hayan leído ese libro--, estos poetas produjeron en unos casos galaxias a medianoche y, en otros, galaxias a mediodía. En algunos manuales se ha llegado a hablar de galaxitis. Lo más probable, en cualquier caso, es que el término galaxia sea para estos poetas una metáfora hiperbólica del archipiélago. Las islas serían, por tanto, soles, y los poetas, dioses generadores de la luz. Los autores de este tipo de textos son canarios concretos. Son entre tres y seis. Hay concretos mayores y concretos menores. Se considera barbarismo y no está aceptada por el Instituto de Estudios Canarios la expresión los concretos canarios.



Congreso: encuentro de tres o cuatro mesas redondas a lo largo de una semana organizado cada diez años –a veces cada veinte– por la sección de literatura de alguna institución centenaria de San Cristóbal de La Laguna. A los poetas que participan se los escoge según criterios contrastadamente objetivos y se busca en todo caso ofrecer la mayor pluralidad posible. Hay quienes afirman, sin embargo, que para organizar un congreso de poesía no hace falta saber una sola palabra de poesía ni media palabra de congresos. Los congresos de poesía canaria existen para que los poetas canarios se pongan finos los unos a los otros.   



Coralidad: subterfugio con el que los poetas menos dotados de una generación pretenden camuflar su medianía aprovechándose del lustre de otros miembros de la misma. En algunos casos, y con el paso del tiempo, la coralidad se ha revelado como un sistema de complicidades que permite a los poetas medianos ayudarse los unos a los otros a mantenerse a flote en los ambientes literarios.




Crítica: modalidad de escritura que en el caso de Canarias ha quedado reducida o bien al más empalagoso de los halagos o bien a la parodia más soez. La crítica de poesía es en esta comunidad autónoma especialmente repulsiva, pues ha elevado al olimpo a poetas pésimos, ha ignorado a poetas buenos, ha ridiculizado a poetas óptimos y ha dado a conocer a poetas que ni siquiera lo son.




D



Dios: escrito en minúscula, entidad simbólica frecuentemente utilizada por algunos poetas canarios para referirse a sí mismos como contempladores privilegiados de la realidad o, según otras interpretaciones, para aludir a la realidad misma transubstanciada por la mirada privilegiada del poeta. Completado a menudo con el adjetivo “diurno”, el término supone la cristalización más acendrada de toda una poética de la divinización del ser que constituye una de las líneas más radicales (o más radiantes, según otros manuales) de la poesía española actual.



E

Escritura: acto con el que la existencia cobra sentido y queda trascendida. Escribir no es simplemente emborronar unas cuartillas. Escribir es prometerse escribir. Escribir es proclamar que se escribe. Escribir es renunciar a escribir. Escribir en Canarias no es llorar: es, sobre todo, no escribir. 


Existencia: sinónimo de escritura en la poesía canaria actual. Para un poeta canario, existir es escribir. Sólo se existe para escribir. Y la escritura es la mejor de las existencias posibles. De hecho, aquellos que no escriben no existen. Y existir sin escribir es la mayor de las vilezas posibles. (Para la definición de escribir, véase la entrada anterior.)
 
F

Fiesta: revoltijo extático de luz o de palabras. Se usa casi siempre en las expresiones “fiesta del lenguaje”, “fiesta de la luz”, “fiesta de las palabras”. La poesía canaria es festiva por naturaleza. Es más, a veces ese gozo lumínico o verbal se denomina con el término aún más exultante de festín

G

Genio: sinónimo de poeta en la poesía canaria actual. La genialidad se demuestra sobre todo publicando lo menos posible. Es más, si un poeta logra publicar sin ni siquiera escribir su genialidad se considerará absoluta.  

H 


Hornada: grupo de poetas que se reúnen en los bares de San Cristóbal de La Laguna para recitar delante de un micrófono. Se habla, así, de la "hornada" de El Siete o de la "hornada" de El Otro o incluso de la "hornada" de Los Nibelungos Tristes. 


I



Isla: en la poesía canaria actual, porción de materia divinizada elevada a residencia mística de las potencias irradiadoras de verdad y protección. A la tautología “Una isla es una isla” los poetas canarios han respondido con valentía solar: “La isla soy yo”. A los habitantes de las islas puede llamárselos "isleños" o "insulares". La única diferencia entre un isleño y un insular es que el primero rezuma isla y el segundo ve islas donde no las hay. 



J



Jefe: dícese del ur-poeta, del poeta primordial del que derivan todas las temáticas y estilemas. La poesía canaria actual constituye una estructura jerárquica en la que las jefaturas se van distribuyendo según la cantidad de temas y recursos que se es capaz de poner en circulación. En última instancia, el jefe o ur-poeta de la poesía canaria actual es un griego llamado Odysséas Elýtis.



K



Kamikaze: poeta que dispara contra sí mismo, poeta que se estrella contra su propio destino, poeta que se lanza contra su propia sombra, poeta que desaparece en los abismos de su propia nada, poeta que combate su mismísimo y mesmérico ser. Los kamikazes afloran de vez en cuando en la poesía canaria, pero, por su propia esencia y condición, no duran mucho. El lema de los kamikazes es: Hacia ninguna parte.



L



Levedad: sensación de ingravidez que el poeta canario debe sentir inmediatamente después de la escritura de un poema. Se escribe para perder peso. Se escribe para sentirse más cerca de los dioses. Un poeta canario que no se vuelva más leve al escribir o no es poeta o no es canario. También puede ocurrir que sufra sobrepeso y quede, por tanto, exceptuado del duro precepto de la levedad.  



M



Mar: término que en la poesía canaria puede simbolizar la voz del inconsciente colectivo, la profunda imbricación coral de las mentes sintonizadas o el correlato objetivo de la conexión del poeta con las divinidades del fondo, oceánicas, tenebrosas. El mar es, de algún modo, el sueño eterno de los poetas-dioses canarios.

Metafísica: Preñez del ser acogotado por la luz, unción de soledad y de palabra, de una casa solitaria y de un desierto de juguete, misterio de la inconcebible materia encumbrada a puro perfil del aire por la pulverizada palabra de los poetas canarios. Metafísicas son la poesía, la pintura, la música, la fotografía, la danza, el cine, el teatro hechos en Canarias desde el momento en que las islas son también, por definición y sin remedio, entidades metafísicas.  


Ñ



Ños: Interjección que algunos poetas canarios utilizan en sustitución de la canónica "ah" o incluso, a veces, del elegante "oh". Así, hay versos de la poesía canaria que suenan de un modo tan curioso como: "Ños, el horizonte límpido bendice nuestros besos" o "Supiste, ¡ños, dios!, del declinar del día". 



O



Orilla: lugar definitorio de la insularidad en el que los poetas canarios suelen acampar en verano con el objetivo de escuchar lo que el mar viene a decirles al oído. Hasta la orilla llegan a veces naranjas (cosa que la mar no tiene), pero la mayor parte de las veces sólo llegan los pecios del gran buque naufragado de la poesía canaria, que sería algo así como una nave de los locos, pero con poetas en vez de locos.



P


Pintura: arte hermanado con la poesía que puede servirle a un poeta canario para una de las dos siguientes cosas: 1) Para practicarlo en los momentos en que no escribe poesía (y en estos casos el resultado es lo de menos; para ellos, como para Leonardo, la pintura es una “cosa mentale”); 2) Para escribir y conferenciar sobre arte, demostrando que con sensibilidad, unos cuantos poemas publicados y unos buenos contactos se puede ser el mejor crítico de arte de la isla aunque no se sepa casi nada de pintura.



Plaquette: publicación de tirada corta que todo poeta canario debe publicar al menos una vez en la vida y que algunos publican una vez al mes.

Poesía: género literario en el que las palabras surgen súbitas como chispas de una luz primordial y salvífica. Quienes nacen tocados por la magia de la poesía son seres iluminados, impolutos, sabios y silenciosos. Los "poetas", como se los conoce, son a veces tan silenciosos que se muestran incapaces de escribir absolutamente nada. Esa nada que no escriben pero que con frecuencia publican es un silencio precioso que debería ser admirado como la decantación más pura del lenguaje. El verdadero poeta es también, necesariamente, un excelente crítico de arte, de cine, de literatura. Puede ser también pintor, bailarín, músico. Puede ser lo que quiera, pues lo esencial ya lo lleva consigo: su capacidad de no decir nada sin por ello callarse nunca. 



Q



Quietud: estado místico alcanzado unas cuantas veces por dos o tres poetas canarios inmediatamente después de escribir un poema. Logran estarse quietos, es decir, no escribir nada a continuación. Nada de nada. En alguna ocasión la quietud ha sido total y han dejado de escribir para siempre. Ese tipo de quietud es la meta más sublime que un poeta canario puede ponerse a sí mismo.



R


Revista: publicación colectiva y periódica cuya finalidad esencial es dotar de pensamiento único, solidario, riguroso y coral a la poesía canaria, aunque para ello haya que arruinarse enviando ejemplares a México o a Francia, pagando honorarios a los colaboradores --que tienen derecho a cobrar por su trabajo, ¿o no?-- o supliendo con el propio bolsillo las subvenciones municipales que no llegan o llegan tarde y mal (¡Ej que no pue habé perras pa' to', mi niño!). Todos contra uno y uno contra todos: ese ha sido siempre el lema de las mejores revistas canarias.
  

S



Silencio: mecanismo retórico que permite acumular la mayor cantidad de palabras posible para decir lo mínimo imprescindible. La mejor poesía del silencio será, por tanto, aquella que, con el más suntuoso de los discursos, sea capaz de no decir absolutamente nada. 



T



Támara: véase “dios”. Canarismo en desuso que en algún libro se utiliza como epítome de la incandescencia matricial de la materia, es decir, como nódulo del que irradia la luz primordial del ser, del yo, del mundo y de la isla.

U



Ubicuidad: método o capacidad que les permite a los poetas canarios actuales participar en tres recitales al mismo tiempo sin que por eso se les eche de menos en ninguna parte.



Umbral: territorio difuso que algunos poetas canarios han confundido con no se sabe bien qué estado del espíritu con la exclusiva finalidad de parecer sublimes y apasionados. Quienes hablan de canto en el umbral hacen, así, el ridículo ante sus semejantes al proponerse como seres transmisores, iluminados y más sensibles que la mayoría.



V



Verdad: Conciencia de la realidad del mundo que un poeta canario, por el mero hecho de serlo, concibe en su mente y defiende a capa y espada por medio de su poesía. La verdad es aquello que justifica el poema. Y un poema es la sede más visible de la verdad. Poesía y verdad son, por tanto, en Canarias –ese otro “país donde florece el limonero”, como cantaba Goethe–, una sola e indisoluble cosa.  



W



Whisky: bebida que algún poeta canario bebe antes de recitar para que su voz suene borboteante, mística, irreverente y zafia.



X



Xilófono: instrumento de percusión que un poeta canario menor identificó en una ocasión con el brillo del sol repercutido en un acantilado a lo largo de todo un día. La majadería de tal comparación, tanto más cuanto que el susodicho no sabía ni papa de música, ha sido uno de los momentos más ridículamente sublimes de toda la historia de la poesía canaria.



Y



Yoga: conjunto de ejercicios que todo poeta canario debería realizar antes de componer un poema. El poema es el doble del cuerpo, ¿no? Entonces habría que disponer el cuerpo de un modo propicio antes de escribir. La incomprensión de este principio ha llevado a muchos poetas canarios a escribir gran cantidad de poemas sin cuerpo, sin eje, sin peso ni contrapeso. No en vano para algunos poetas canarios escribir una columna semanal es casi tan relajante como una asana



Z


Zen: Estética oriental a la que se adscriben unos cuantos poetas canarios que, tras haber leído alguna antología del haiku japonés y las Sendas de Oku traducidas al castellano por Octavio Paz y tras haber visto sin comprender nada tres o cuatro películas de Ozu, se declaran poetas zen y escriben a partir de entonces poemas de incalculable brevedad capaces de transformar el mundo con la callada por respuesta. La imagen emblemática del zen canario es una roca a la que se llega desde otra roca por un puente colgante hecho de bambú: en medio del puente el poeta canario ve saltar una rana, croa un breve poema, se calla, reza a un can, pim, pam, pum.

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